IMAGENES Y TRONO

 

 

El trono de “La Lanzada” es el más grande de la Semana Santa cartagenera, ya que mide 6,55 m. de largo por 3,10 m. de ancho. Construido en madera de caoba, de gran sobriedad, sin apenas flor salvo en la peana y al pie de la cruz, está lleno de hornacinas y columnas, así como cristales separadores para la iluminación lateral realizados en mármol ónice transparente. La peculiaridad de este trono es que no se parece a ninguno de los que salen en las procesiones.

Uno de los adornos que más lo embellecen son las hornacinas que configuran los laterales del trono una serie de esculturas a escala, representativas de todos los pasos marrajos. Estas originales imágenes fueron realizadas, cinceladas en bronce por el artista Orrico. Son 28 grupos escultóricos y los cuatro santos de Cartagena que van instalados en la parte anterior y posterior del trono.

 

El trono de “La Lanzada” fue artísticamente complementado el año 1986 con la reproducción a escala de los estandartes de las agrupaciones, cuyas imágenes figuran en las hornacinas, los cuales han sido situados en los laterales del trono.

Desde el año 1986 figura en el trono de “La Lanzada” tierra del monte Calvario y del Huerto de Getsemaní, traída de Tierra Santa por el vicepresidente de la agrupación Ángel Márquez Delgado y su esposa Isabel Zayas Castell, matrimonio fundador de la agrupación. Esta reliquia tiene certificado de autenticidad otorgado por los Custodios de Tierra Santa, figura en el interior de un relicario al pie de la cruz del Cristo de La Lanzada.

El grupo compuesto por San Juan y la Virgen, Longinos a caballo empuñando la lanza y Cristo crucificado, fueron las figuras que desfilaron el primer año. A los dos años (1982) se incorporaron María Magdalena y José de Arimatea.

Jarm 2009 (4)

Como en toda obra artística la polémica puede surgir por cualquier motivo, yen esta ocasión el caballo de La Lanzada originó los más variados comentarios. Era la primera vez que un caballo figuraba en las procesiones, pese a que existe la “burrica” california del Domingo de Ramos, y a mucha gente no le gustó. Hay que reconocer que el caballo no era una obra de arte, de ahí que la Junta Directiva aguantara el chaparrón con todas sus consecuencias e intentara ponerle remedio. Como ejemplo, indíquese que el caballo que desfila actualmente es ya el tercero que se ha hecho.