LA MUSICA

Jose Torres Escribano. Maestro Torres

Escucha la Marcha de La Lanzada

Se dice que los desfiles de la Semana Santa de Cartagena están basados en el orden, la luz y la flor, lo cual es cierto, pero habría que añadir algo que es consustancial en el cortejo pasionario: la música.

La música, los acordes acompasados de las marchas lentas -marchas fúnebres en otros lugares-, hacen que el rítmico desfilar de los capirotes llegue a las más altas cimas de la perfección.

En el libro “La Lanzada.1986”, y con el título “La Lanzada. Apuntes musicales de mi marcha”, escribe el maestro Torres:

“Recuerdo que una tarde de Viernes Santo, me encontraba visitando los tronos de la procesión marraja en la iglesia de Santa María de Gracia. Mi buen amigo, el periodista y locutor de radio, Manolo López, estaba arreglando el nuevo trono de La Lanzada. Hablamos y comentamos que, sin duda, sería una novedad en nuestras procesiones, y que incluso, sería discutido. Pero el trono causó impacto y a mí me gustó y me impresionó. Poco después fui contratado para actuar con mi banda de música: Los Parrandos, de Santomera, en el desfile del Viernes Santo. Tuve ocasión de contemplar detenidamente dicho trono y, francamente, me emocionó.

Estando una tarde en el café Puerto Rico, mi estimado amigo Pepe Sánchez Macías (presidente del Tercio de La Lanzada), me invitó a que compusiera una marcha para su tercio. Acepté la invitación; sin duda, Dios crucificado me inspiró, porque pedí una servilleta de papel y marqué, como es costumbre en mí, unas líneas divisorias y, con un bolígrafo, compuse unos compases de lo que sería la introducción. Una vez en casa, y ante una hermosa fotografía del Crucificado, empecé a trabajar sobre el tema. El lápiz corría más que nunca. Sinceramente, diré que una de mis mejores obras la concebí allí. Yo tenía mucha fe en mi trabajo. La orquesté para la plantilla de mi banda, y después de escucharla me gustó mucho. La noche del estreno (Viernes Santo de 1981), había algo de expectación. Los comentarios fueron muy buenos y los críticos fueron dadivosos conmigo. La introducción de la marcha está inspirada como es natural en la tragedia de la calle de la Amargura; el primer tema nos recuerda los sollozos de las mujeres de Jerusalén en compañía de la Madre Amantísima. Se escuchan sones de trompetería, ya está cerca el Calvario. Llegamos al tema más emocionante que es la melodía de Jesús Crucificado. En ese momento trágico en que Longinos clavó su lanza en el costado de Jesús.

Han pasado los años y la marcha se ha consolidado como una de las mejores que se interpretan en la Semana Santa de Cartagena, codeándose con esas marchas que consideramos ya como históricas.